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17:58 y llegas tarde


17:59
Hoy, sin proponérmelo he conseguido embotellar suficiente lluvia como para, si las cosas nos salen bien a los dos, tengamos suficientes provisiones como para quedarnos secos y echarnos menos de menos.
18:01
Me gustan los impares, es un hecho. Así que contaré en este punto que, a pesar de tus ojeras te quiero lo mismo. Y que estabas muy guapo
18:03
Tenía hambre y sed. Y decidí limón y tú melocotón en adelante, pero antes sonó el teléfono y corrí escaleras abajo
18:impar igualmente
Bebes té y yo también, pero llevan hielos y es malasaña. Y te quieres esconder aquí. Yo te dejo.
19:00
ESTALLA LA TORMENTA

Hoy volviste a adivinar que llovería. Igual que aquella vez en que fui a buscarte a Aikido, pero llegué tarde y entraste de golpe en el vagón de metro de Estrecho. Me acuerdo que ese día yo caminaba a pasos agigantados de persona pequeña y sonreí cuando noté las primeras gotas. No evité reírme muy fuerte para dentro cuando dijiste que habría tormenta, pero al final la hubo. Y mientras me sonreía y corría más a buscarte, cruzó un gato... Y es que desde que estoy contigo, no existe la mala suerte.

Hoy llovía fuera -de la cafetería nueva del italiano que parece francés-... Y también lo adivinaste. Salí del metro a golpes de calor y nunca pensé que fuera a haber tormenta. Otra vez te adelantaste. Por listo.

Y es que olías a invierno. Y te lo dije, y bueno, te besé bastantes veces, y me reí mucho de todo, y hablé tropezándome con tus palabras. Y te mordí los labios en repetidas ocasiones. Y olías a antes. Pero eras ahora, y no lo cambio por otros días primeros. Me quedo con éstos, y con aquellos, con todos... Aunque he de decir que no guardo tan a menudo en el album... Pero, ¡adivina!

Hoy me asusté con la tormenta, me sobresalté más de una vez y me acordé de que no voy a despertarme contigo.

Y que aunque tú lo sabes y no me lo dices, yo sé que conoces mis debilidades... Como la de empezar muy fuerte y no saber cómo acabar los cuentos.
Y que el Museo de Estambul estalló en mil pedazos. Y que ni siquiera yo lo habría supuesto...

19:30
Decidimos qué no hacer y tampoco lo que hacemos. Corremos hacia la mediana y salto una absurda valla. Y saludamos a Moyano, y seguimos a oscuras la cuesta hasta abajo, y de nuevo el Prado, y entre tanto...

Tantos, tantos rayos... Hoy te embotellaría alguno para que pudieras congelarlos y conseguir esa instantánea que buscas tras los charcos

20:34
Guapa. Y guapo.
20:54
Recoletos.

2:17
Supiste que no dormiría demasiado, porque nunca lo hago, luego mis ojos y mi cara me delantan.
2:18
Ahora pienso que tus palabras son rápidas, y que daría muchas cosas por tenerte ahora cerca y mirarte sin besarte y acariciarte besos.
2:19
Pasear y rayos, gotas embotelladas y cara de sueño.
Mañana será largo sin ti.

GATO NEGRO

el tiempo se camina mejor entre esos charcos que saben a reencuentro.
preciosas tus botellas de agua y luces de lluvia que pintan suaves sonrisas.
un abrazo.

Qué bonito. EMO total. Duele echarse de menos pero es como el dolor, que a veces te ayuda a afianzar la consciencia de las caricias.

Pues mira, a mí me pasa igual con tus cosas que con las mías.

Un beso de lluvia.

Da igual la hora, para ti siempre sería tarde (aunque no demasiado tarde, claro)

yo tb quiero una tormenta así

abrazos ausientes desde el norte

hacia tiempo que me pasaba silenciosamente por aqui, no era algo que eligiera, si no que pasaba sin más...

ahora que estoy muy al norte te mando un beso bien grande y te invito a pasar, y a quedarte.

hacía tiempo que no te leía de esta forma.

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Escribo para ti, para mi, para contarte y que descifres cuando quieras lo que necesites. Para hacerte recordar, para guiñarte un ojo, para darte la mano, para sonreír contigo... Gracias por comentar

Remite


  • kay

  • Llegué por casualidad y por una conversación de cafetería envuelta en dudas. Encontré en los paraísos electrónicos los abrazos más auténticos... viajé sola por Kioto, por Dresden, embotellé lluvia y suelto lastre. Ahora sólo escribo, de oficio. Y en septiembre de 2009, años después de posarme para aterrizar, vuelvo a emprender una aventura voladora; desnuda y rellena de letras. bienvenido
radiografía
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tinta y prosa
y letras e historias con máscara
y cristales rotos...
y tus ojos, reinterpretándolo todo



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