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Todos vamos cayendo.

Cayendo en la cuenta de que nada permanece y que todo es eterno mientras dura. Que todo ya lo han dicho otros y que las mañanas son simples arrastrarse cuando uno se levanta solo. Aquí, por las mañanas, todo está helado: la piedra, los cristales, las tazas, los bricks, (sí, briks) de leche...

Los pies.

Las manos.

Sobre todo eso: los pies y las manos.

Esos veinte (20) dedos lucharán por sobrevivir sin ti y tampoco sin ti desperezándose solos.

Escondiéndose en superficies suaves. Y naves, que rima y es bonita la canción, si se habla de barcos.

Esos mismos pies pondrán café. Y esas mismas manos enredarán otros rizos para borrar. Y borrar. Y borrar. Para ser pluma. Y se esforzarán por borrar, con la lluvia, los restos de pesadilla.

Se mirarán al espejo y se dirán "guapa" todas las mañanas.

Y cerrarán la puerta. Y pulsaran cientos de veces millones de teclas. Con todas las combinaciones posibles.

1. Y querrán desperezarse.
2. Y buscarse en otros ojos.
3. Y reescribirse...
4. Y crecer.
5. Crecer mucho.
6. Aprender tanto.
7. Y reír.
8. Y querer creer

Porque cuando hoy, casi a media noche, sonaron las campanas, que aprendi a escuchar por ti, atravesaba con mis botas nuevas los charcos de la Quintana, y llovía mucho, y el viento se llevaba mi paraguas. Pero sonó Amaro Ferreiro, y después Maga...

y sonreí porque pensé que justo hoy le hablé a Anxo de lo mucho que me había gustado su foto del Babelia... (arriba; véase también http://www.elpais.com/fotografia/espana/Santiago/Compostela/nevada/elpfotnac/20090110elpepinac_2/Ies/)

y me dijo que él hizo la primera foto a Los Piratas, en un pequeño bar de Vigo, mientras tocaban y la gente tomaba copas, mirándoles de soslayo... en blanco y negro y en negativo. Y fue precioso llegar a casa.

Y encontrarme con María.

Nada como llegar a casa y encontrar una sonrisa amiga, eso no tiene precio.
Yo agradezco el silencio que me han regalado los portugueses, parece mentira que diga yo algo así.
Me encanta la foto, y precioso todo... salvo los bri... ufff, no me gustan nada. :p

Besos

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Escribo para ti, para mi, para contarte y que descifres cuando quieras lo que necesites. Para hacerte recordar, para guiñarte un ojo, para darte la mano, para sonreír contigo... Gracias por comentar

Remite


  • kay

  • Llegué por casualidad y por una conversación de cafetería envuelta en dudas. Encontré en los paraísos electrónicos los abrazos más auténticos... viajé sola por Kioto, por Dresden, embotellé lluvia y suelto lastre. Ahora sólo escribo, de oficio. Y en septiembre de 2009, años después de posarme para aterrizar, vuelvo a emprender una aventura voladora; desnuda y rellena de letras. bienvenido
radiografía
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tinta y prosa
y letras e historias con máscara
y cristales rotos...
y tus ojos, reinterpretándolo todo



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