« Home | Cuentas amarillas y espejos, de noche Del pomo d... » | » | "Doctor S., borrador de recuerdos" No podía re... » | Artículo mes Julio de http://magazine.diariosiglo... » | Eva colgó el teléfono. Prendió su mirada ... » | ACERCA DE... PATOLOGÍAS CARDÍACAS Sara lloraba ... » | Lisboa » | media luz, y sombras La cocina, fría y gr... » | Sin mirar » | Retrospección-Introspección »


RECORTES Y SINSABORES DE UNA CALLE CUALQUIERA DE LA CIUDAD EN JULIO


Se colocó de espaldas al semáforo en rojo. Se mantuvo sandálico entre las rallas de cebra, en el asfalto, refugiado por la sombra del edificio de ladrillo, pisando el suelo que sostenía las doce plantas, con azotea incluida. Sin balcones, sin colores, sin más que formas horizontales adoptando la forma de Babel.


Ondeaba a media asta el pañuelo en su chaqueta, y completaba el vacío de la pulsera de cuero, con caricias desordenadas. Llegaba el olor a café de la cafetería del bajo. Y olía a pan recién hecho, y a bollos. Las flores de plástico blancas, rojas y amarillo, adornaban las macetas que flanqueaban la fachada, apoyadas en el suelo, para disfrute de sentaúntes y planos encefalográmicos.

Y nadie reía. Sólo sus labios dibujaban sonrisas recordando. Ellos, que parecían vivir de los aromas artificiales y de los artificios de la moda, descutían sobre temas de actualidad que nadie conoce a fondo, y sobre el corazón de glossy paper, cama fugitiva de corazones insatisfechos.

Envoltorio de pescadería para almas en remojo.


Y allí estaba él, esperando para vivir, con los talones en la acera, de espaldas a una calle abierta con la prohibición grabada de lado a lado, de farola a poste, de extremo, a extremo.

Canturreando la melodía de hoy del saxofonista en el metro, ideando cómo alcanzar el cambio y escaparse de allí de una vez, por la puerta de atrás y visitar el jardín secreto, en la esquina del barrio más antiguo de la ciudad.

Y el semáforo se puso en verde.

Acordándose de su boca, del visillo moviéndose con el aire de la ventana del hotel, y en el barrio de las letras, perdiendo las palabras.

Y cruzó la calle sin prisa...



nota autoría foto: esta foto se tomó prestada del blog http://motomachicake.bitacoras.com/ para ilustrar esta entrada (recomiendo altamente estos bloggeros que se mudaron a http://www.motomachicakeblog.com/)


^^ Y es que las prisas no son buenas.

Gracias por permitirme sentir, oler, saborear, oir y ver toda la ciudad, desde una esquinita de mi encierro.

Un abrazo.

Pura descripción como dos días junto a ti. Aprendiendo a estar de nuevo, a vivirlo todo de nuevo pero con sabor.

¿Sabes lo bonito de lo que escribes? Que puede estar contando mil historias a la vez. Yo las leo y pienso que hablan de mí y tú las escribes pensando en tus cosas... Al final uno siempre busca dedicarse a sí mismo las palabras que lee. ¿no crees?. Sigue haciendo volar imaginaciones.

Te hago una propuesta desde aquí, Ya que estas con el taller de escritura: por qué no pruebas a escribir en plan gracioso? prueba! prueba! haz que nos meemos todos!

Desde luego eres mi fan nº 1 ehhh (salvando a mi vecina maría que nunca se pasa por aquí...) intentaré hacerte caso y escribir algo gracioso!!! un besazo

Post a Comment

Escribo para ti, para mi, para contarte y que descifres cuando quieras lo que necesites. Para hacerte recordar, para guiñarte un ojo, para darte la mano, para sonreír contigo... Gracias por comentar

Remite


  • kay

  • Llegué por casualidad y por una conversación de cafetería envuelta en dudas. Encontré en los paraísos electrónicos los abrazos más auténticos... viajé sola por Kioto, por Dresden, embotellé lluvia y suelto lastre. Ahora sólo escribo, de oficio. Y en septiembre de 2009, años después de posarme para aterrizar, vuelvo a emprender una aventura voladora; desnuda y rellena de letras. bienvenido
radiografía
Users Online

tinta y prosa
y letras e historias con máscara
y cristales rotos...
y tus ojos, reinterpretándolo todo



Creative Commons License
Esta obra
está bajo una
licencia de
Creative Commons